Millenials: mejor biometría que contraseñas

El 67% de los usuarios en todo el mundo se siente actualmente cómodo utilizando tecnologías biométricas (lectura de huella dactilar, escaneado de retina y reconocimiento facial o de voz) para acceder a sus aplicaciones. Y la generación millenial lo prefiere frente a las contraseñas, de acuerdo con el último estudio de IBM. De todos modos, aún persisten los miedos porque la biometría pueda fallar.

biometríaEl estudio IBM Security Future of Identity fue elaborado por IBM basándose en más de 4.000 entrevistas realizadas a ciudadanos en todo el mundo. El objetivo es identificar las principales tendencias en seguridad para acceder a las aplicaciones, incluyendo el uso de contraseñas, la seguridad biométrica o la denominada autenticación multifactor, es decir aquellas que combinan dos o más credenciales personales (como la contraseña, junto a un token de seguridad y una verificación biométrica, por ejemplo).   

Según un comunicado de prensa, los resultados del estudio contradicen en cierto modo la creencia de que para el usuario lo más importante es la comodidad. Aunque es verdad que durante mucho tiempo los usuarios mostraban preferencia por la comodidad y agilidad con que podían acceder a sus aplicaciones, ahora empiezan a priorizar la seguridad, sobre todo si están relacionadas con temas financieros (cuentas bancarias, inversiones, pagos, etc.).  En el caso de aplicaciones financieras, el 70% del total de encuestados prioriza la seguridad en el acceso, frente al 14% que menciona la comodidad como su prioridad. La seguridad es también prioritaria para compras online, aplicaciones de trabajo y correo electrónico.

El estudio también ha analizado la opinión de los consumidores sobre los diferentes métodos de acceso. El 67% se muestra actualmente cómodo utilizando soluciones de autenticación biométrica y el 87% afirma que lo estará en el futuro. En este sentido, el 44% sitúa los lectores de huella dactilar como uno de los métodos más seguros de autenticación. Las contraseñas y los PINs son percibidos como menos seguros (27% y 12%, respectivamente). Los principales frenos de las tecnologías biométricas parecen ser la privacidad con un 55% (por el uso posterior que se pueda hacer de todos esos datos personales) y la seguridad con un 50%.

El 75% de los millennials (aquellos comprendidos entre los 20 y los 36 años) se siente cómodo con las tecnologías biométricas, mientras que solo un 58% de los mayores de 55 años lo hace. Solo el 42% de los millennials utiliza contraseñas complejas que combinan letras, números y caracteres especiales (frente al 49% de los mayores de 55 años). Y el 41% usa la misma contraseña varias veces (frente al 31% de los mayores de 55 años).