La Identidad Digital como pilar de la recuperación y el desarrollo económico

Este último año y medio ha supuesto un cambio de paradigma en todos los sentidos. Pero, sobre todo, ha marcado un nuevo precedente para sectores como los servicios financieros o la administración pública debido a la digitalización y el cambio socioeconómico en los consumidores.

El Banco Interamericano de Desarrollo ha publicado el informe ‘Onboarding Digital’ junto a Iván Nabalón, fundador y CEO de Electronic Identification, en el que se  recogen una serie de recomendaciones y políticas para que la implementación de este nuevo proceso digital de suscripción de clientes y usuarios tanto en la empresa privada como en la administración pública.

En dicho informe se pone de manifiesto cómo la pandemia ha sido una oportunidad sin precedente para transformar el sistema financiero y adoptar el potencial de una acelerada transformación digital. Una transformación que ha mejorado las condiciones de la población más vulnerable y ha creado accesos limitados a las grandes urbes por medio de los pagos electrónicos, el crédito digital y la canalización de ayuda del gobierno, entre otros.

“Aunque muchos de nuestros clientes del sector bancario o de los seguros ya tenían integrados este tipo de procesos para el onboarding digital de usuarios o realizar ciertas operaciones, su uso se ha visto incrementado con los distintos confinamientos que hemos vivido a nivel mundial. Sin duda alguna el escenario post COVID, donde la transformación digital de la sociedad se está acelerando y la tecnología se ha asentado, ha elevado el nivel de aceptación, necesidad y el uso de la identidad digital o la firma electrónica”, apunta Iván Nabalón, Fundador y CEO de Electronic IDentification, empresa española de servicios de confianza y de identidad digital con presencia a nivel global.

El estudio también apunta a la importancia del desarrollo de la Identidad Digital, así como de la ampliación de los procesos virtuales en el marco permitido por la regulación. “Hace unos años, era impensable que una persona pudiese abrir una cuenta bancaria o firmar una póliza de seguros. A día de hoy, gracias a los avances tanto tecnológicos como legislativos, podemos incluso firmar una hipoteca a distancia. Estamos realmente frente a una democratización del mercado que permite una real libre elección para los usuarios, al poder realizar digitalmente procesos que hasta ahora se realizaban de manera presencial”, añade Nabalón.