La migración a la TV digital en el Caribe ayudará a liberar espectro para tecnologías como LTE

Los territorios de la cuenca del Caribe como Haití y Surinam terminarán su migración a la televisión digital este año 2015, según se estableció en los planes de despliegue de las nuevas tecnologías fijados por sus respectivos gobiernos.

Otros países de la región ya completaron este proceso durante 2011 y 2012, mientras que otros como Jamaica y Guyana, lo terminarán para 2020, y Bahamas y Belice todavía tienen que definir la fecha para culminar la transición.

Cuando hayan completado el proceso y se hayan desactivado los viejos sistemas, habrán realizado lo que se conoce como el “apagón analógico”.

La televisión digital emplea una menor cantidad de frecuencias que las redes analógicas, de forma que al apagarse estas últimas queda libre una amplia porción del espectro radioeléctrico, que es utilizado para el despliegue de redes de banda ancha inalámbrica, con tecnologías como LTE.

José Otero, director de 4G Americas para América Latina y el Caribe, ha comentado que “el dividendo digital jugará un papel crucial en el desarrollo de la banda ancha en América Latina y el Caribe”.

El dirigente también recuerda que “al tratarse de una banda de frecuencias baja (por debajo de 1 GHz), cuenta con características de propagación de señal que la hacen ideal para brindar cobertura de servicios en áreas rurales”.

Por otra parte, Otero recuerda que “permite ofrecer también cobertura en interiores de residencias y edificios, donde se producen la mayor cantidad de comunicaciones de voz y datos a través de los teléfonos móviles y otros dispositivos”.

Otro punto clave para poder aprovechar las frecuencias es que deben encontrarse limpias, es decir, libre de posibles interferencias causadas por otros servicios funcionando en los mismos segmentos del espectro radioeléctrico.

Eso sí, cabe aclarar que este proceso puede realizarse en forma gradual, por lo que no es necesario esperar a completar en su totalidad el proceso de limpieza para adjudicar las frecuencias e iniciar el despliegue de las redes para los servicios de banda ancha inalámbrica.

Al valorar el uso de la banda que queda libre, el directivo apunta que “es sumamente importante que pueda emplearse lo antes posible con tecnologías que permitan brindar servicios de banda ancha inalámbrica, como 4G LTE (Long-Term Evolution)”.

Por último, Otero comenta que “este tipo de tecnologías inalámbricas permite brindar velocidades de acceso a Internet similares a las de las redes cableadas como xDSL, lo que las convierte en un complemento ideal para ofrecer el servicio en zonas donde las redes por cable no llegan”.

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