Los retos que las ciudades latinas necesitan superar

Un nuevo informe presentado por la CAF o el Banco de Desarrollo de América Latina recuerda cuáles son los tres principales problemas a los que las ciudades de América Latina deben hacer frente en la actualidad, vivienda empleo y movilidad, si quieren ofrecer una mejor calidad de vida a todos sus habitantes.

CIUDAD CIUDADES CAFDe este modo, recuerda el escrito que entre el 20% y el 30% de los habitantes de la región viven en asentamientos informales, lo que lleva a viviendas informales hacinadas en barrios vulnerables, muchas de ellas con acceso inestable o inexistente a servicios básicos como agua o electricidad. Y eso, recuerda el nuevo Reporte de Economía y Desarrollo (RED 2017) presentado por la entidad, es un gran problema al que hay que hacer frente.

Al mismo tiempo, en esta región de grandes desigualdades económicas y sociales, encontramos que en toda la región también es común cruzarse diariamente con vendedores ambulantes o con trabajadores sin contrato formal, que consecuentemente no cotizan ni tienen cobertura médica, por ejemplo. Y es que, hoy en día casi la mitad de los trabajadores latinoamericanos trabajan informalmente.

Triple informalidad

Si a estas realidades sumamos los históricos problemas de movilidad en los principales centros urbanos de la región, “tendremos lo que los expertos denominan la “triple informalidad” (en vivienda, transporte y empleo), uno de los principales factores que explican los bajos índices de productividad y competitividad de América Latina” recuerda un resumen del informe publicado en la web oficial de la CAF. “La situación en la mayoría de ciudades latinoamericanas ha impedido que la región alcance los niveles de desarrollo registrados en las economías más avanzadas”, recuerdan los expertos.

Lo bueno es que el RED 2017, titulado “Crecimiento urbano y acceso a oportunidades: un desafío para América Latina”,considera que es posible revertir esta situación y aprovechar los beneficios económicos de la urbanización, en una región donde 8 de cada 10 habitantes vive en ciudades. Para ello, en los próximos años América Latina deberá apostar por centros urbanos accesibles que se conviertan en motores de crecimiento e inclusión social.

Para ello, será necesario incidir en tres dimensiones. En primer lugar, el uso del suelo, que establece dónde se localizan las empresas y las familias en una ciudad; el mercado residencial, que determina la calidad de las viviendas, así como su disponibilidad y precio; y la oferta e infraestructura de transporte, que define cómo se mueven las personas y las mercancías en el interior de la ciudad.

Pablo Sanguinetti, economista jefe de CAF y coordinador del informe, añade, además, que entre las principales razones que han impedido aprovechar las ventajas de la urbanización se encuentra el estado de las infraestructuras, tanto de transporte como de servicios públicos, generalmente asociadas a regulaciones restrictivas de uso del suelo. “Las infraestructuras existentes no han permitido que las urbes de la región puedan absorber los flujos migratorios y expandir su tamaño de forma ordenada y sostenible”.

En cuanto al transporte, la evidencia muestra que la infraestructura de movilidad en la región es escasa e inadecuada en comparación con las ciudades de países desarrollados, hecho que dificulta el acceso a los mejores empleos disponibles y que, paralelamente, impide que las empresas dispongan de la mano de obra más preparada.

Además, cabe destacar que en las grandes ciudades, como San Paulo, Bogotá, Ciudad de México y Lima una cuarta parte de la población emplea por lo menos una hora al día para llegar a su trabajo, mientras que el latinoamericano promedio tarda 40 minutos desde su casa al trabajo (sin contar el tiempo de retorno).

En cuanto a la vivienda, el RED asegura que en América Latina, la vivienda está fuera del alcance de los presupuestos de muchas familias. “Los déficits habitacionales de la región se manifiestan, por ejemplo, en un acceso limitado a servicios públicos. Entre las soluciones que propone el reporte se encuentran la flexibilización de la oferta inmobiliaria y del marco regulatorio de uso del suelo y estándares de edificación, o la agilización de los procesos burocráticos de permisos de construcción y registros de propiedad”, concreta el infome.

Una buena gobernanza

Según el RED 2017, una buen gobernanza metropolitana descansa en tres pilares. Por un lado, el balance entre la complejidad de los problemas/políticas a atender y el arreglo institucional que se diseña para tal efecto; segundo, los recursos financieros y humanos con que puede contar; y tercero, su legitimidad política.

En este sentido, dice la CAF que es imprescindible fortalecer a las instituciones y las capacidades estatales a nivel metropolitano para coordinar eficientemente las políticas públicas y llevar a las ciudades latinoamericanas a un nuevo equilibrio basado en la inclusión social y, en definitiva, en el bienestar de los ciudadanos.

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