Robo de identidad y phishing, riesgos comunes al comprar en línea

Los nuevos hábitos de compra de los usuarios conectados han provocado que los cibercriminales encuentren la manera de planear ataques más sofisticados y redituables como el robo de identidad junto con la falsificación de sitios web o correos electrónicos, también conocido como phishing.

De acuerdo con el Informe Norton sobre Ciberseguridad 2016, el phishing es uno de los riesgos de mayor crecimiento, al mismo tiempo que facilitan el robo de identidad. Por lo menos 3 de cada 10 usuarios no saben identificar este tipo de delito y solo cerca del 13% sabe la diferencia entre un correo legítimo y uno falso en su bandeja de entrada. Mientras que el 80% de las víctimas a nivel global han enfrentado problemas como la instalación no autorizada de aplicaciones en sus dispositivos, además del uso ilegal de su información financiera.

Nelson Barbosa, ingeniero de seguridad de Norton, explica en un comunicado que los delincuentes operan con herramientas de gran alcance para acceder a la información personal de múltiples usuarios.

“Generalmente, el objetivo es usar los datos para cometer un fraude y obtener beneficios financieros. Además, estos cibercrímenes son difíciles de identificar para las autoridades debido a que el anonimato e independencia de la ubicación impiden su investigación”, dijo el experto.

Por otra parte, el estudio añade que el robo de identidad es más frecuente, cada 2 segundos una persona se convierte en víctima de esta actividad ilegal, que implica una recuperación de los daños de al menos 6 meses. Mientras que, en países como México, el 72% de los usuarios piensa que este delito actualmente es mucho más común, y el 60% asegura que tenía mayor control sobre su información antes de la proliferación de teléfonos inteligentes.

Compra o contratación de servicios, abrir cuentas bancarias y solicitar préstamos sin autorización son algunas de las actividades que los cibercriminales pueden realizar tras obtener los datos financieros de una persona, además de tener la posibilidad de venderlos en el mercado negro o la dark web.