Redes definidas por software, la próxima gran revolución tecnológica

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La irrupción del SDN o las redes definidas por software, tendencia a la que ya está contribuyendo buena parte de los miembros de la industria, quiere marcar un antes y un después en el mercado mundial de las comunicaciones.

Al igual que BYOD o “bring your own device” y BI o “Business Intelligence”, tendencias de las que ya os hemos hablado en otras ocasiones, SDN (del inglés “software-defined networking”) es otro conjunto de siglas que está pisando con fuerza en el campo tecnológico. Y, en cierto modo, están relacionadas. Cada vez se genera una mayor cantidad de datos a lo largo y ancho de la web, y dentro de los propios equipos informáticos, que vuelve casi inmanejable su control y amenaza con verdaderos cuellos de botella a los centros de datos. Sin ir más lejos, se calcula que este curso se alcanzarán los 36 millones de terabytes en información digital y que el tráfico IP por sí sólo superará el zettabyte en 2015, impulsado en buena medida por la explosión del número de dispositivos móviles y usuarios conectados a Internet, de los clips de vídeo que circulan por la red y de mejoras en la velocidad de banda ancha.

La suma de todos estos factores, junto a otros conceptos de igual pujanza como el Big Data y el cloud computing, requiere de los proveedores de servicios una calidad de conexión sin precedentes, más flexible y sobre todo menos dependiente de la mano del hombre. También exige un único punto de control para toda la infraestructura que permita desplegar cualquier aplicación de manera centralizada y atender con agilidad las necesidades actuales del mercado. Y es que las redes tal y como están configuradas a día de hoy o, más bien, tal y como se estaban planteando hasta hace bien poco, se antojan obsoletas porque tienen tendencia a la saturación. Para resolver estas cuestiones ha surgido la respuesta de las redes definidas por software, un movimiento al que ya se están sumando los grandes nombres de la industria.

Hacia una definición conjunta

Pero, ¿qué son exactamente las redes definidas por software? Según el consenso general al que se ha llegado estos días en la Open Networking Summit celebrada en la ciudad californiana de Santa Clara, se trata de la separación efectiva de los planos de control y de datos. Esto es, la diferenciación entre aquella parte de la arquitectura del router que se ocupa de elaborar el mapa de red y de procesar el tráfico que mantiene su funcionalidad, y aquella otra maquinaria que decide qué hacer con los paquetes que aterrizan en un interfaz de entrada, trasladando la información desde su punto de origen hasta su destino final. De modo que, en la práctica, la gestión de las redes ya no dependería de una solución de hardware, sino de un controlador de software más inteligente y preparado para exprimir el rendimiento al máximo.

Su objetivo no es otro que armar a los administradores con herramientas centralizadas de programación, virtualización y monitorización de la situación en tiempo real para que las redes se puedan adaptar de forma eficiente a las necesidades concretas de cada momento, lo que promete acelerar la transformación de los datacenters hacia una nueva generación más escalable, automatizar recursos, simplificar tareas y, en definitiva, marcar un antes y un después en el terreno del networking y las comunicaciones. Con SDN el procesamiento de paquetes ya no deriva de una serie de ficheros de configuración estáticos en cada uno de sus miles de nodos, sino de una organización puramente dinámica a través de una capa de software que virtualiza la red y la independiza de la infraestructura física subyacente.

El decisivo papel de OpenFlow

Otra característica a tener en cuenta es que fomenta el uso de arquitecturas de código abierto. Entre los protocolos que se han creado para asegurar la interoperabilidad de los distintos elementos que conforman una red destaca OpenFlow, que se agrega como funcionalidad a los switches de Ethernet, routers y puntos de acceso inalámbricos comerciales y proporciona un estándar con el que indicar a los conmutadores hacia dónde enviar los paquetes sin necesidad de que los vendedores expongan el funcionamiento interno de sus dispositivos. Esto implica que, en vez de operar plano de control y plano de datos en el mismo dispositivo, estos últimos se quedan en el switch y un controlador separado maneja el enrutamiento de alto nivel. Cuando un switch OpenFlow recibe un paquete para el que no tiene entradas registradas, lo envía al controlador, que es quien toma la decisión sobre su destino. Éste puede descartarlo o agregar un flujo a seguir por paquetes similares en el futuro.

Así, mientras las redes tradicionales cuentan con software propietario para cada switch, este estándar abierto que ha sido creado por la Open Networking Foundation agrupa las órdenes de forma independiente a los conmutadores individuales y a sus fabricantes para que la infraestructura resultante sea más fácil de administrar. ¿Y qué personas están detrás de esta Fundación? Los integrantes de compañías tan conocidas como Deutsche Telekom, Facebook, Google, Microsoft, Verizon y Yahoo!, operadoras de telefonía y empresas de Internet que consideran que la computación en la nube desdibuja la distinción entre ordenadores y redes, por lo que hay que actuar. Aunque paulatinamente otras firmas, en este caso especializadas en la venta de routers y switches, como Brocade, Arista, Juniper, Extreme Networks, HP, Huawei, IBM, NEC e incluso Cisco, entre otras, han anunciado adicionalmente su intención de abrazar OpenFlow.

Más “open source”: el Proyecto OpenDaylight

Tampoco Dell, Alcatel-Lucent y Enterasys quieren quedarse fuera de esta revolución y durante los últimos meses nos han mostrado sus propios avances en SDN. Intel viene de invertir 6,5 millones de dólares en la empresa Big Switch Networks para expandir su liderazgo más allá del tambaleante mercado de chips para ordenadores y servidores, del mismo modo que VMware dio un golpe maestro con la voluminosa adquisición de Nicira y Cisco, verdadero rey de las redes cuya cuota de mercado se está viendo amenazada por el cambio de paradigmas, ha optado por la compra de vCider. Por su parte, otros nombres como Big Switch Networks, Citrix y Red Hat en colaboración con los ya nombrados Arista, Brocade, Cisco, IBM, Juniper, Microsoft, NEC y VMware se han unido para sacar adelante el proyecto “open source” de redes definidas por software OpenDaylight, al que cada uno de ellos contribuirá con parte de su tecnología y talento, y que pretende establecer estándares neutrales a favor del bien común.

Y es que su materialización podría rebajar costes y reducir la resistencia de algunos a adoptar soluciones SDN, ya que se pondría coto al complejo entramado de tecnologías incompatibles de los distintos fabricantes. Si todo va de acuerdo con lo previsto, la primera versión de este código verá la luz a lo largo del tercer trimestre de este mismo año, con un conjunto de componentes básicos como un controlador, una red virtual superpuesta y mejoras en los dispositivos de conmutación. Aunque la verdadera prueba de fuego se producirá más adelante, a medida que OpenDaylight atraiga (o no) a nuevos miembros, convenza (o no) a los desarrolladores independientes y cree con celeridad (o no) nuevos productos. Una vez dada la bienvenida a esta iniciativa, habrá que esperar para comprobar si es capaz de convertirse en algo así como el equivalente de Hadoop en el campo del networking.

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